La Corte Suprema dejó firme la sentencia que obliga a la empresa a iniciar los trabajos necesarios para mejorar la calidad del agua de red. El reclamo judicial comenzó en 2013 y tiene como eje los niveles de arsénico detectados en el suministro.

Después de más de una década de reclamos y distintas instancias judiciales, Bragado llegó a una definición que vuelve a poner en el centro de la escena una problemática que afecta directamente a los vecinos: la calidad del agua que llega a los hogares.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó el planteo presentado por Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) y, de esta manera, quedó firme la sentencia que obliga a la empresa a realizar las obras necesarias para garantizar la calidad y potabilidad del agua de red en la ciudad.

La resolución establece que ABSA deberá iniciar los trabajos dentro de un plazo de 180 días. El objetivo es adecuar el servicio a los parámetros establecidos para el agua destinada al consumo humano, con especial atención a la presencia de arsénico, además de otros valores vinculados con la calidad del suministro.

Un reclamo que comenzó hace 13 años

La causa judicial, denominada “Fernández Urricelqui, Fabricio c/ Aguas Bonaerenses S.A. s/ amparo”, se inició en 2013.

Durante el proceso se incorporaron distintos estudios técnicos que detectaron niveles de arsénico superiores a los parámetros de referencia. Según la información difundida sobre la causa, algunos análisis realizados por la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires registraron valores de hasta 0,07 mg/l, frente al límite de 0,01 mg/l señalado por la Organización Mundial de la Salud y el Código Alimentario Argentino.

El expediente atravesó diferentes instancias judiciales. En 2021, la Justicia del Departamento Judicial de Mercedes había ordenado a ABSA avanzar con las obras y respetar los parámetros establecidos. La empresa apeló aquella decisión, pero posteriormente perdió las distintas instancias hasta llegar a la Corte Suprema de la Nación.

Ahora comienza otra etapa

La decisión de la Corte no significa que el problema esté solucionado. Por el contrario, abre una nueva etapa: la del cumplimiento efectivo de la sentencia.

El desafío estará ahora en conocer qué obras se realizarán, cuándo comenzarán, cuáles serán sus etapas y qué inversión demandarán.

En ese sentido, desde la UCR de Bragado, su vicepresidente Nicolás Lamazón reclamó que ABSA y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires hagan público un cronograma de trabajos, además de solicitar que se difundan periódicamente los análisis del agua de red.

También planteó la necesidad de que el Municipio y el Concejo Deliberante realicen un seguimiento del cumplimiento de la resolución judicial y que, mientras las obras no estén terminadas, se informe a los vecinos sobre alternativas seguras para el consumo.

Una cuestión que trasciende la política

El acceso al agua potable no es solamente una discusión entre organismos, empresas o dirigentes. Se trata de un servicio esencial que llega diariamente a los hogares y que tiene una relación directa con la salud y la calidad de vida de la población.

Por eso, el fallo de la Corte Suprema marca un punto de inflexión en un reclamo que lleva 13 años, pero también plantea una pregunta concreta para los próximos meses: ¿cuándo comenzarán efectivamente las obras y cuándo podrán los vecinos de Bragado contar con un suministro que cumpla con los parámetros exigidos?

La Justicia ya dio su respuesta. Ahora queda esperar que las obligaciones establecidas en el expediente se transformen en obras concretas y verificables en la ciudad.