Durante la pandemia, la concejal Daniela Monzón presentó un proyecto de ordenanza que permitió a los locales gastronómicos extender su atención hacia la vía pública mediante los llamados “balcones gastronómicos”. La iniciativa tenía sentido en ese contexto excepcional, ya que dentro de los locales solo podían permanecer pocas personas y con distanciamiento.

Sin embargo, hoy esa situación ya no existe y, lejos de retirarse, muchos de esos balcones continúan funcionando. Incluso se han instalado nuevos y hay otro más previsto en un bar próximo a abrir en calle Rivadavia al 1500. Esta situación genera un riesgo concreto para el tránsito, y en algunos de estos espacios ya se han registrado accidentes.

Por eso, es necesario poner el acento en esta problemática y revisar la continuidad de estos balcones gastronómicos. No solo debería evitarse que se sigan colocando, sino que también habría que avanzar en el retiro de los ya existentes para garantizar la seguridad vial.

Bragado tiene problemas muy serios con el tránsito y el estacionamiento en la zona céntrica, pese a eso se siguen construyendo obstáculos en los lugares públicos.