«Una muy linda experiencia aunque no se haya llegado a la final…»

 El profesor Jorge Mónaco, junto a su hija Ana Laura y su ex alumno Federico Lacanna, se presentaron en la ciudad de Cosquín donde estuvieron compitiendo para poder llegar al espectáculo que todos los años se realiza en la plaza Próspero Molina durante nueve noches.

 Ellos, actuaron en el mismo escenario, «algo imponente» dijo Mónaco al ser consultado sobre esta nueva experiencia.

 Se mostró muy feliz de haber podido acompañar a su hija Ana Laura quien después de varios años volvió al canto y ahora con la decisión de no parar más y volver el próximo a Cosquín.
 En el caso de Jorge, ha estado más de cuatro veces en este escenario, Ana Laura es la segunda vez, al igual que Federico Lacanna que la acompaña desde el teclado.
 Jorge dijo que «estamos muy contento y separando la parte competitiva de la parte emocional porque he podido acompañar a mi hija que ha vuelto a cantar y para mi es un placer enorme, poder estar todos juntos y acompañado por un ex alumno como Federico y algo también muy gratificante.
 Mónaco indicó que «lo que hacemos nosotros no es muy vendible, lo que hacemos es muy académico y tal vez en esas competencias se busca otro tipo de música y nosotros no vamos a cambiar la propuesta que tenemos por el hecho de ganar un premio…».
 El día 10 de febrero estarán en Baradero y con el objetivo de poder llegar al festival que se realiza todos los años en esa ciudad.
 Ana Laura, después de muchos años volvió al ruedo e interpretó dos temas y se mostró muy contenta por el resultado que se obtuvo y por los distintos momentos vividos.
 «Fueron muchas horas de ensayos con el dúo, después con Federico cuando se sumó, se trabajó mucho para poder estar en ese lugar…».
 Calificó que «fue lo máximo poder estar acompañada por mi papá en el escenario, fue algo maravilloso…».
 Jorge dijo que «a mi me pasó lo mismo, ver a una mujer cantando al lado mío con tanto profesionalismo y recordaba cuando comenzó en los Torneos Juveniles a esa nena de 12 años que le temblaba las piernas…».
 Federico Lacanna, en el teclado, es la segunda vez que estuvo en Cosquín señaló que fue una nueva y linda experiencia vivida y cuando me propuso Jorge sumarme para ir a participar no lo dudé ni un minuto.
 Luego de estar alejado un tiempo de la música, ya está decidido volver a Cosquín el año próximo.