La noche del sábado tuvo un brillo especial en Bragado con la primera jornada de los corsos, que se desarrollaron alrededor de la Plaza Eva Perón y marcaron el comienzo de una de las celebraciones más esperadas del verano. Desde temprano, vecinos y vecinas comenzaron a acercarse con sillas, espumas y muchas ganas de pasarla bien, anticipando una noche que terminó siendo inolvidable.

Comparsas y murgas fueron las grandes protagonistas, desplegando color, música y coreografías que le pusieron sabor a cada pasada. El ritmo de los tambores, los trajes llenos de fantasía y la energía de quienes desfilaron contagiaron al público, que acompañó con aplausos, sonrisas y espuma al paso de cada agrupación.

La plaza y sus alrededores se transformaron en un punto de encuentro para familias, grupos de amigos y vecinos de todas las edades, que disfrutaron de un clima festivo y popular. La alegría se respiraba en el aire: chicos corriendo entre risas, adultos compartiendo mates y charlas, y una comunidad que volvió a encontrarse alrededor de una tradición que une.

Fue una primera noche de corsos que dejó sensaciones más que positivas, con una gran convocatoria y un ambiente de celebración que confirmó, una vez más, que el carnaval en Bragado es mucho más que un espectáculo: es identidad, es encuentro y es alegría compartida.

El fin de semana del 7 de febrero, los corsos se trasladan a la localidad de Mechita, para luego poner punto final, nuevamente en la plaza Eva Perón.