El jefe comunal de Chivilcoy confirmó que conversa con Eduardo De Lillo para que asuma al frente del Ejecutivo municipal desde el 10 de diciembre, si no se modifica la ley que limita las reelecciones. El anuncio se conoció durante el acto por el aniversario de la ciudad.

El futuro político de Guillermo Britos volvió a ocupar el centro de la escena en Chivilcoy. Durante el acto por el 172° aniversario de la ciudad, el intendente planteó la posibilidad de dejar el cargo antes del 10 de diciembre de 2027 y confirmó que mantiene conversaciones con el actual secretario de Hacienda, Eduardo De Lillo, para que tome las riendas del municipio.

La alternativa está vinculada con la legislación vigente sobre las reelecciones de los intendentes. Britos expresó su expectativa de que se modifique la normativa, aunque dejó en claro que, si eso no ocurre, contempla una transición anticipada en el Ejecutivo local.

De Lillo, en la línea de sucesión

El nombre de Eduardo De Lillo aparece como la principal referencia para una eventual continuidad de la gestión. Según explicó Britos, las conversaciones apuntan a que el funcionario asuma el 10 de diciembre y complete el mandato.

El intendente también señaló que esa posibilidad permitiría reconocer la trayectoria política de De Lillo y darle la oportunidad de conducir el Ejecutivo durante el último tramo del período de gobierno.

Sin embargo, el escenario permanece sujeto a la evolución de la legislación y a la decisión que finalmente adopte el jefe comunal.

Un mensaje sobre la continuidad de la gestión

En su discurso, Britos defendió el trabajo realizado durante sus años al frente de la Municipalidad y destacó el funcionamiento de su equipo de gobierno.

“Acá no hay ningún imprescindible y tengo un extraordinario equipo de trabajo que va a seguir gestionando por Chivilcoy esté Guillermo Britos o no”, afirmó.

Además, repasó las políticas implementadas en materia de seguridad y reconoció el trabajo de los empleados municipales en el funcionamiento cotidiano de la administración.

Durante la ceremonia también anticipó gestiones para recuperar parte de la exclínica IMO e incorporarla al patrimonio municipal, junto con nuevas iniciativas relacionadas con la seguridad y la salud.

De esta manera, el aniversario de Chivilcoy dejó un anuncio con repercusiones políticas: Britos puso sobre la mesa la posibilidad de una salida anticipada y abrió interrogantes sobre quién conducirá el municipio en la última etapa del mandato.