• La legisladora Silvina Vaccarezza, cruzó al ministro de Economía de Milei.

El gobierno de Axel Kicillof denunció que la provincia de Buenos Aires no puede avanzar en una serie de obras hídricas, algunas de ellas clave para la región,porque el ministro de Economía de Javier Milei, Luis «Toto» Caputo, no habilita el financiamiento internacional que la Provincia pidió al Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) entre otros.

Una de esas obras es la que atañe al Río Salado, que fue dividido en tramos. Por eso, una diputada de la oposición salió a reclamarle a Caputo.

«Si Toto Caputo no autoriza el endeudamiento para continuar las obras de la Cuenca del Salado, que use el Fondo Hídrico para lo que fue creado», lanzó la legisladora Silvina Vaccarezza. 

En ese orden dijo que «sería bueno que, por una vez, esos recursos terminen en obras y no en la especulación financiera».

Tal dio cuenta La Tecla, de los cinco tramos en que fue dividido el cauce del Salado, tres ya fueron dragados. Quedan dos tramos, el IV y el V. El gobierno de Javier Milei dejó detenidas las obras del IV, que corresponden al Estado nacional. La Provincia anunció que, mientras espera que se active ese tramo, ejecutará las obras correspondientes al V. Pero ocurrió lo mismo que con tantos otros emprendimientos. Apareció el financiamiento internacional, pero no apareció la firma desde Nación que avale el inicio de los trabajos.

La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) calcula que el retraso en la ampliación del Salado ya costó más de 40.000 millones de dólares en pérdidas.

Para el subsecretario de Recursos Hídricos bonaerense, Néstor Álvarez, no cabe duda de que “la obra más importante en la provincia de Buenos Aires” es la ampliación del cauce del ya de por sí anchuroso río Salado.