¿Sabés que se conmemora el 8 de marzo?

Opiniones de dos mujeres trabajadoras, Carolina Bergonci e Iris Tello

Ni flores, ni bombones. Lejos de tratarse de un día festivo, el origen del Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, surgió en un contexto histórico de lucha por la igualdad, el reconocimiento y el ejercicio efectivo de los derechos de las mujeres.

Una batalla que todavía resulta necesaria para combatir la violencia de género, la falta de oportunidades y la gran brecha laboral con los hombres.

El 8 de marzo de 1908, 108 mujeres que trabajaban en una fábrica textil, murieron calcinadas por reclamar el aumento salarial, el derecho al voto y el fin del trabajo infantil.

Su eslogan fue «Pan y Rosas»; el pan simbolizaba la seguridad económica y las rosas una mejor calidad de vida. 

En mayo de ese mismo año, el Partido Socialista de los Estados Unidos declaró el 28 de febrero como el primer Día Nacional de la Mujer. Las estadounidenses lo siguieron celebrando hasta 1913.

EN BRAGADO

En nuestra ciudad, dialogamos con mujeres que representan trabajo, desde la docencia, trabajo con la tarea del campo y la decisión de seguir creciendo y conquistando derechos que aún falta conseguir.

CAROLINA BERGONCI 

En este día tan especial en donde se conmemora la lucha por los derechos de igualdad de género y la equidad de oportunidades de todas las mujeres quiero hacer un reconocimiento a todas las mujeres pertenecientes al sector de la salud que durante la pandemia brindaron todo su esfuerzo, su tiempo y dedicación para ayudar a todos los afectos. 

Día Internacional de la Mujer
Carolina Bergonci

Su labor es más que loable y merecen la total gratitud de todos. 
 También destacar a las mujeres multifacéticas que estudian, se reciben y se convierten en profesionales independientes y a su vez son mamás, encargadas de todos los quehaceres doméstico.

Mujeres con todas las letras capaces de hacer frente a todo con absoluta fortaleza y resiliencia ante las adversidades que surgen en la cotidianidad. 
Por ello, en este Día Internacional de la Mujer, quiero distinguir a mi querida madre Inés Sotelo, que supo cómo sacar fuerzas desde lo más profundo de su ser para seguir adelante ante un hecho triste para la familia. 
 Enfatizó en su sabiduría de una mujer trabajadora, luchadora, bondadosa que siempre está para brindar su apoyo. 
 Mujeres así multiplicadas por todo el mundo harían un futuro de prosperidad y bienestar para todos. 
 Debemos estar orgullosas de quienes somos, y tener la libertad para todo lo que nos propongamos en nuestras vidas. 
 Les deseo muchas felicidades para todas y nunca se rindan.

IRIS TELLO 

 Una fecha en la que no hay nada para festejar

El 8 de marzo no se festeja, no se dice feliz día, ni se regalan flores o bombones. 

Este martes se reivindican derechos, se conmemoran tragedias históricas y contemporáneas.

Si miramos hacia atrás, este día recuerda que en 1857 miles de mujeres salieron a marchar a las calles de Nueva York, exigiendo igualdad de derechos. 54 años después,  en la misma ciudad, las trabajadoras de la fábrica Thiagle Shiteaist, se declararon en huelga. 

Como represalia encierran a más de un centenar de ellas en el edificio y mueren incineradas.

En este Día Internacional de la Mujer, la lucha cambió de perspectiva, aunque la igualdad de derecho nunca va a dejar de exigirse. Hoy tenemos,  como ayer, víctimas de acoso, abuso, violencia, violación y femicidios.

Víctimas de una sociedad conservadora y machista, que a pesar de los años de lucha la idea de cosificar y sexualizar a las mujeres no ha cesado. 

Actualmente velamos y lamentamos víctimas de hechos establecidos como cotidianos en esta cultura del hombre heterosexual y dominante, conocido como el patriarcado.

De esta cultura de la segregación femenina, se desprenden 3 grupos de actores sociales:

·         Primero los que cometen el delito, los que no respetan a las mujeres, los que eligen utilizarlas y desechar como basura. Los que rompen todas las leyes y culpan a sus víctimas.

·         Como segundo grupo, están los que dicen “yo te creo», que salen a la calle a pedir justicia, que escuchan a las víctimas, mueven cielo y tierra para que sean asistidas como corresponde. A las que el patriarcado odia con todo su ser. Por qué vienen a resaltar sus errores!!

·         Por último, y no menos importante, los que callan, los que miran para otro lado, los que tienen vergüenza de asumir que esto pasa y cierran la ventana, los que carecen de empatía, los que culpan a las víctimas por estar ahí, por cómo se viste. Los que les da igual si esto cambia, mientras que no les toque a ellos!!

Por eso en este día, donde en la calle vas a ver gente llena de bronca, con ganas de cambio de justicia….

…. ¿Vos en qué vereda te vas a parar?