Por Silvina Vaccarezza, precandidata a diputada provincial (JxC) – La Fuerza del Cambio

Sin entrar a discernir las pro y contra del proyecto de ley de promoción de la producción del GNL (gas natural licuado) que está presentando el gobierno nacional en el Congreso, qué bueno sería que este gobierno, o el que venga, tenga un tratamiento parecido para el sector agropecuario.

YPF y Petronas, empresa estatal malaya de petróleo, invertirán en explotación de GNL U$S
56.000 millones, según se afirma en notas periodísticas. Sin dudas es una cifra más que considerable, pero sólo como para tener una consideración, los productores agropecuarios argentinos ‘entierran’ alrededor de 20 mil millones de dólares al año, sin ningún tipo de garantías
ni reglas claras.
Qué bueno sería que el campo pudiera contar con un esquema de retenciones o la ausencia de
ellas en plazos de por lo menos 5 años, que es lo que debería durar un plan agropecuario si
Argentina tuviera políticas que se sostengan en el tiempo y no parches sobre parches, como la
reedición cada tres meses del dólar soja, cambiando todo el mercado agropecuario cada vez
que se implementa.
Mientras tanto, el subsecretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Juan José
Bahillo, plantea que los contratos de alquiler tienen que ser a tres años, porque permitiría una
rotación de cultivos adecuada, cosa que estamos de acuerdo, pero en realidad debería de
ocuparse más porque el gobierno nacional promueve, ejecuta y cancela una política
agropecuaria cada tres meses.
Que bueno sería que los productores pudiesen exportar carne sin prohibiciones y cobrar en la
misma moneda que lo harán las petroleras.
Que bueno sería saber los límites superiores que puedan llegar a tener las retenciones y cuál sería el umbral para que ellas desaparezcan.
Que bueno sería que el gobierno nacional trate al campo como se merece, porque el campo
merece ser el Petronas de los argentinos.