Y llegó esa noticia que uno nunca quiere que llegue, en el grupo de Watt sap”Classic BC Rugby” MURIO MARIO MORA.

 Y de pronto empiezan a agolparse un montón de recuerdos, todos los que caben en una etapa de la vida, una de las más bellas, la de los veinte años y en ese desfile de imágenes silenciosas veo un Bragado Club con un grupo de tipos que veían por televisión a una generación de rugbiers que deslumbraba con nombres como Hugo Porta, Marcelo Lofreda, Petersen, el Chapa Branca y muchos otros que llevaban este deporte a su máxima expresión, ganándole a Inglaterra, empatando con los All Blacks, triunfando sobre los Wallabies y éramos de pronto invitados a soñar con un equipo bragadense y el protagonista de este inicio fue nuestro gran e inapreciable amigo entrenador MARIO RAFAEL MORA.

Líder indiscutido, supo sembrar en todos nosotros y las generaciones venideras el amor por este duro deporte, donde las amistades son tan fuertes como el entrenamiento que nos prepara, donde los golpes son medallas que no nos abandonan y lucimos con orgullo, a tal punto y con tanta profundidad entró el Rugby en nosotros que siempre estamos listos para lucir con renovado orgullo la camiseta tricolor aún a riesgo de alguna fractura la cual sería contabilizada en el haber deportivo de nuestras vidas.

Y miraba fotos, entre medio de alguna nublada de vista y hay imágenes que lo pintan de cuerpo entero, en una lo veo a Mario soplando un alambrecito con detergente haciendo burbujas en un partido contra Chivilcoy u otra haciéndose bromas con el “vasco” Irrazabal que le imprimían la cuota de humor infaltable, enojándose cuando lo cargaban por su tartamudez o cuando le hacíamos una “montonera” para festejar algún triunfo.

Y siempre atento a sus jugadores, si alguno andaba mal en la cancha era reflejo que algo le estaba pasando y ahí venía la charla aparte y el consejo del tipo que las vivió todas.

Pero el tiempo, implacable nos va llevando cosas aunque no le vamos a dar el gusto que nos ponga tristes porque Mario no lo permitiría y seguramente tendría palabras duras con nosotros, así que  lo recordamos en esa imagen que naturalmente formó a través de los años, dejando todo por el deporte, conteniéndonos para que no aflojemos con su humor y sus rabietas y  en los maravillosos Tercer Tiempo que es la mejor terapia que creo haber conocido para sanar golpes y enojos con rivales. También, cuando tengamos una “guinda “a mano, haremos un drop bien alto con un mensaje de amor como solo puede hacerse a un padre del corazón.

Este jueves te vamos a acompañar, y a la noche nos encontraremos en el quincho del Club para recordar las miles de anécdotas que enriquecen el deporte que abrazamos y brindaremos con vos con un buen whisky como amerita la ocasión.

VETERANOS Y JUGADORES DE RUGBY

CAMISETA TRICOLOR

Por supuesto el tercer tiempo, el dropp al cielo y una Hache gigantesca