• Lo expresó el vicepresidente de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Cappelletti.

El vicepresidente de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y referente del sector en Junín, Carlos Cappelletti, se plantó en contra de un proyecto libertario que podría beneficar a hipermercados o grandes centros de consumo y golpear a los comerciantes locales.

Se trata de una propuesta impulsada por el senador bonaerense de La Libertad Avanza, Matías De Urraza, que propone derogar la Ley 12.573, norma que regula la instalación y funcionamiento de grandes superficies comerciales en la provincia de Buenos Aires.

En diálogo con La Verdad, el dirigente recordó que esa legislación fue impulsada por FEBA a comienzos de los años 2000 con el objetivo de «proteger al comercio minorista frente al avance de los hipermercados» y señaló: “Fue una ley muy importante para regular la instalación de las grandes superficies comerciales, aunque la realidad es que nunca tuvo una aplicación plena por parte de los gobiernos provinciales”.

Según explicó, la norma establecía límites y requisitos para la habilitación de establecimientos de gran tamaño, buscando evitar impactos negativos sobre los pequeños comerciantes. Ahora, frente al proyecto de derogación, adelantó que “desde FEBA ya estamos trabajando sobre este tema para presentarnos y participar activamente en el tratamiento de la iniciativa”.

En otro orden, evaluó el estado de situación del consumo y destacó el fortalecimiento del sector gastronómico en paralelo al retroceso de rubros como indumentaria, calzado y electrodomésticos. “Es un cambio social y una nueva forma de consumir. Antes determinados comercios estaban concentrados en el centro de la ciudad y hoy los encontramos distribuidos en todos los barrios”, dijo.

A la vez, marcó con «preocupación» la proliferación de los grandes bazares de origen chino, una tendencia que asoció directamente con la apertura de las importaciones. “Más que lentamente, están creciendo rápidamente. En todas las ciudades aparecen grandes locales con una enorme variedad de mercadería, desde librería y regalería hasta productos para el hogar”, sostuvo.

Para Cappelletti, el escenario recuerda al auge de los tradicionales “todo por dos pesos” de la década del 90, favorecido por una política económica de apertura comercial. “Hoy entra cualquier cosa: tecnología, herramientas, alimentos, frutas y una enorme cantidad de productos importados. Eso modifica completamente el negocio de los comercios especializados”, afirmó.