• Dialogamos con Claudia Barrozo, Técnica en Acompañante Terapéutico – La concejal Daniela Monzón presentó proyectos en el Concejo Deliberante

La concejal Daniela Monzón (La Libertad Avanza – Bragado) impulsa un conjunto de iniciativas orientadas a garantizar la inclusión real, la accesibilidad y la participación plena de las personas con autismo, hipersensibilidad sensorial y otras condiciones del neurodesarrollo, abordando esta problemática de manera transversal en los ámbitos educativo, municipal y cultural, en el Partido de Bragado.

Sobre la temática, Claudia Barrozo, Técnica en Acompañante Terapéutico e integrante de La Libertad Avanza en Bragado, explicó los alcances de los proyectos y remarcó la importancia de avanzar hacia una sociedad más informada e inclusiva.

En primer lugar, las iniciativas proponen la implementación de espacios de regulación sensorial, emocional y de calma en establecimientos educativos públicos y privados, especialmente en los niveles Inicial y Primario. Estos espacios están pensados para prevenir la sobrecarga sensorial y emocional que afecta principalmente a estudiantes neurodivergentes —en particular a personas con condición del espectro autista—, aunque también pueden ser utilizados por docentes y trabajadores de la educación. La propuesta contempla herramientas como pictogramas, materiales de autorregulación y zonas de baja estimulación, favoreciendo el bienestar, la permanencia escolar y el fortalecimiento de prácticas pedagógicas inclusivas.

En segundo término, se plantea la creación progresiva de espacios de regulación sensorial en dependencias municipales de uso público, como el Hospital Municipal, el Teatro Constantino y otros espacios de alta concurrencia. El objetivo es garantizar que todas las personas puedan acceder a servicios y actividades sin enfrentar barreras sensoriales que generen angustia, ansiedad o desregulación, en línea con los principios de accesibilidad universal, diseño inclusivo y adecuación razonable establecidos por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Finalmente, mediante un proyecto de ordenanza, se propone la provisión obligatoria de kits sensoriales en espacios culturales, musicales y eventos masivos del Partido de Bragado. Estos kits, compuestos por auriculares reductores de sonido, anteojos con filtro y tarjetas de emociones con pictogramas, permitirán que niñas, niños, adolescentes y adultos con TEA o hipersensibilidad sensorial puedan participar y disfrutar plenamente de actividades culturales y recreativas, evitando situaciones de exclusión social provocadas por la sobrecarga sensorial.

SALA DE REGULACIÓN SENSORIAL

Barrozo explicó que una sala de regulación sensorial es un espacio diseñado para favorecer la autorregulación sensorial, emocional y conductual, especialmente útil para personas neurodivergentes (TEA, TDAH, TGD, entre otras). Incluye estímulos controlados, opciones de descanso y herramientas que ayudan a disminuir la sobrecarga. Además, remarcó que el mayor desafío del autismo no es neurológico, sino social, ya que la mayoría de los entornos están pensados para cerebros neurotípicos, y que la falta de información profundiza las barreras de inclusión.

Asimismo, destacó que estos espacios no solo benefician a personas con autismo, sino también a adultos con crisis de ansiedad, ataques de pánico, fobias o estrés, e incluso a docentes que atraviesan situaciones complejas y necesitan momentos de calma. En este sentido, subrayó la importancia de contar con salas de regulación en ámbitos como el Hospital Municipal, donde la aglomeración, los ruidos y el bullicio —especialmente en la guardia pediátrica— suelen dificultar la atención de niños con autismo.

En conjunto, los tres proyectos conforman una política pública integral que busca visibilizar el autismo, reducir barreras invisibles y garantizar derechos, promoviendo una comunidad más empática, accesible e inclusiva, donde la diversidad sensorial y neurológica sea respetada en todos los ámbitos de la vida cotidiana.

DATO IMPORTANTE

Bragado cuenta con alrededor de dos mil personas con problema de autismo, personas que poseen el (Certificado Único de Discapacidad) CUD sin saber aún cuantas serían las que tienen el problema, pero no poseen el CUD.

(Nota de la R) Podría decirse, desde una mirada personal, que la Dirección de Discapacidad tiene un rol clave e indelegable en este proceso. No solo como área técnica, sino como garante de derechos. Cuando el Estado local asume activamente estas problemáticas, deja de reaccionar ante la urgencia y empieza a planificar inclusión real.

La intervención de la Dirección de Discapacidad permitiría ordenar criterios, acompañar a las familias, capacitar al personal y dar continuidad a políticas públicas que muchas veces dependen solo de la buena voluntad individual. Además, su participación es fundamental para evitar que la discapacidad quede reducida a un discurso y lograr que se traduzca en acciones concretas, sostenidas y medibles.