El reconocimiento se realizó en el comienzo de la 55ª Fiesta Nacional del Caballo, al cumplirse 100 años de la primera exposición del reconocido artista argentino.

La 55ª Fiesta Nacional del Caballo de Bragado tuvo entre sus primeros acontecimientos un homenaje a Florencio Molina Campos, uno de los artistas argentinos que más profundamente logró representar al gaucho, al caballo y a las tradiciones de la vida rural.

El reconocimiento se realizó en el Museo Municipal, en el marco del inicio de una nueva edición de la tradicional celebración bragadense, y adquiere una particular significación porque este año se cumplen 100 años de la primera exposición de Molina Campos, realizada en 1926 en la Sociedad Rural Argentina.

Molina Campos nació en Buenos Aires el 21 de agosto de 1891 y murió en 1959. Fue pintor, dibujante e ilustrador y construyó una obra que se convirtió en una referencia inconfundible de la cultura popular argentina.

Sus pinturas mostraron con particular estilo escenas protagonizadas por gauchos y caballos, además de distintas situaciones de la vida cotidiana en el campo. Sus personajes, cargados de expresividad y muchas veces de humor, terminaron formando parte del imaginario colectivo de varias generaciones de argentinos.

Pero Molina Campos no pintó simplemente caballos. En sus obras aparece reflejado todo un mundo rural: el trabajo, las costumbres, las reuniones, las destrezas criollas, los aperos y, fundamentalmente, el vínculo entre el hombre de campo y su caballo.

Por eso su presencia en la apertura de la Fiesta Nacional del Caballo tiene un valor especial.

La celebración que cada año reúne a Bragado alrededor del caballo y de las tradiciones criollas encontró en la figura de Molina Campos una manera de volver a mirar una parte de la historia cultural argentina y reconocer a quien hizo de esas imágenes una expresión artística reconocida dentro y fuera del país.

El homenaje también permitió poner en valor la importancia de preservar la memoria de aquellos artistas que contribuyeron a construir una identidad vinculada con nuestras raíces rurales.

A cien años de aquella primera exposición que marcó un momento importante en su trayectoria, Florencio Molina Campos volvió a encontrarse con el caballo, el gaucho y las tradiciones en Bragado, esta vez como figura central de un reconocimiento realizado en el marco de la Fiesta Nacional del Caballo.

Una manera de comenzar la fiesta mirando hacia las raíces y recordando a un artista que hizo del caballo y del hombre de campo protagonistas eternos del arte argentino.