La conferencia de prensa el pasado lunes por la Alianza La Libertad Avanza  ha generado repercusiones en el campo nacional y popular. En las redes sociales circularon varios pronunciamientos en contra de lo sucedido, pero no específicamente por lo que hablaron Daniela Monzón, Nicolás Araujo y otros integrantes de la lista del espacio, sino particularmente por la exhibición de un cartel con la frase “Kirchnerismo Nunca Más”, que está en línea con el slogan de campaña que promueve Javier Milei.

Dos de las personas que se pronunciaron son María Eugenia Calbet y Cristina Alonso. En el primer caso, lo interpretó como “una ofensa a nuestra historia y a la memoria colectiva”, tal como plantea Paola Garello, e incluso citó algunas de sus palabras: “el Nunca Más nació como un compromiso democrático contra el terrorismo de Estado, después de la dictadura más sangrienta que vivimos. Fue la bandera que acompañó los Juicios de Lesa Humanidad, conquistados con décadas de lucha de los organismos de derechos humanos como Madres, Abuelas, H.I.J.O.S., sobrevivientes y familiares de desaparecidos y asesinados por la dictadura cívico, empresarial y militar”.

Claramente, hay una intención de la Alianza La Libertad Avanza de relacionar la frase con aquella que caracterizó al informe de la CONADEP, demostrándolo en el cartel mediante la utilización de letras rojas y una tipografía muy similar a la del histórico ícono de la lucha contra el terrorismo de Estado, algo que la escritora Cristina Alonso consideró “inconcebible”, apuntando directamente contra LLA por ser “un partido político que necesita destruir al adversario para ganar elecciones”.

En la misma línea, Calbet recordó que el “Nunca más” fue la frase que se instauró con el retorno de la democracia y que “más allá de estar o no de acuerdo con el Kirchnerismo, usar esa consigna para atacar a un proyecto político democrático es banalizar el genocidio, relativizar el horror y ofender a las víctimas”.

“Después de tantas luchas para consolidar la democracia, de las búsquedas de hijos y nietos de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo se bastardea la memoria”, manifestó por su parte Alonso, y agregó: “sabemos que ellas, las Madres y Abuelas, que hoy son apenas un puñadito de nonagenarias, nos siguen marcando el camino con su enorme amor y su constancia. Claro que el pueblo tiene memoria”.

Para Calbet, “cuando desde el gobierno nacional se alientan discursos que justifican la dictadura, alimentan la represión al pueblo y atacan las políticas de memoria, verdad y justicia, estamos frente a un grave retroceso democrático”; mientras que Alonso le dio un tinte más local: “esos candidatos de LLA de Bragado que se fotografiaron con una bandera -remedando otra con la que se mostraron sus referentes nacionales- dan mucha pena e indignación. Gente que no sabe la historia de este país, que cree que todos somos brutos y carentes de memoria como ellos. Imagino que la enorme cantidad de personas que asistieron en masa a ver la película Argentina, 1985 y aplaudieron cuando el actor que hacía de Julio Strassera dijo esa frase que ya había sido pronunciado en Núremberg durante el juicio a los jerarcas Nazis: NUNCA MAS, no votarán a estos insignificantes buscadores de votos en los tachos de basura del odio mileista.”

En cuanto a Calbet, concluyó que el “Nunca Más es para siempre. Seguiremos estando del lado del amor, de la verdad y la justicia. A la hora de votar pensemos de qué lado de la mecha estamos”.