• Nuestro medio mantuvo una charla con la médica especialista en psiquiatría María Graciela Burga Bielsa

El suicidio es una problemática compleja y multifactorial que afecta a miles de personas en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que más de de 700,000 personas mueren por suicidio cada año, y muchas más intentan suicidarse. Es una de las principales causas de muerte, especialmente entre los jóvenes de 15 a 29 años. Los factores que contribuyen al suicidio incluyen una combinación de problemas de salud mental (como la depresión y la ansiedad), factores socioeconómicos, aislamiento social, traumas pasados, abuso de sustancias, distintos tipos de pérdida, y enfermedades orgánicas crónicas, entre otras.

La prevención del suicidio implica una serie de medidas que abarcan no solo a la salud publica sino también a distintas instituciones (educativas, recreativas (clubes), la seguridad y el poder judicial), de manera tal que se logre fortalecer la concientización del tema y la reducción del estigma hacia quienes padecen este tipo de comportamiento. El apoyo emocional a través de redes de contención, como amigos, familiares y profesionales, es clave para las personas en riesgo. Además, es esencial una intervención temprana para identificar los primeros síntomas de alerta, como cambios bruscos en el comportamiento, expresiones de desesperanza o aislamiento social.

Programas de prevención en instituciones educativas, laborales y comunitarias, así como políticas públicas de apoyo psicológico, pueden tener un impacto significativo en la reducción de suicidios. La sensibilización de la sociedad para actuar de manera comprensiva y ofrecer ayuda también juega un papel crucial en la prevención.

UNA CHARLA CON LA PSIQUIATRA MARIA G. BURGA BIELSA

María Graciela Burga Bielsa, médica especialista en psiquiatría, Jefa del Servicio de Salud Mental del Hospital Municipal San Luis, compartió en una entrevista su perspectiva sobre el suicidio, destacando que se trata de un problema de salud pública a nivel mundial. Mencionó que afecta principalmente a personas jóvenes, de entre 15 y 29 años. Burga Bielsa explicó que el suicidio no es una patología en sí misma, sino un comportamiento que surge como reacción a diversas crisis personales, que son propias e individuales de cada persona y pueden tener origen biológico, psicológico, sociológico, familiar o económico.

En el hospital, indicó que, la atención es compleja debido a la sobrecarga de pacientes con psicopatologías graves. Destacó que la primera intervención de asistencia es del médico/a de guardia clínica, que luego deriva los casos al equipo de salud mental. Resaltó la importancia del tratamiento para fortalecer las herramientas emocionales de las personas en crisis y prevenir la aparición de pensamientos suicidas.

También habló sobre la diferencia entre «paciente» y «usuario», explicando que un paciente es quien acepta, se adhiere y sigue un tratamiento, mientras que un usuario es quien busca atención inmediata para una crisis puntual y luego desaparece del circuito de atención. En cuanto a la posvención (intervención médica posterior al acto suicida), Burga Bielsa señaló que es determinante, de acuerdo con lo establecido en la Ley Nacional de Prevención del Suicidio, para asistir a sus familias y allegados.

Por último, destacó la importancia de una comunicación responsable por parte de los medios al tratar este tema, evitando la estigmatización y protegiendo a los familiares afectados.