TERMÓMETRO POLÍTICO
El Concejo Deliberante de Bragado levanta temperatura
El termómetro político en Bragado, de a poco, comienza a levantar temperatura. Y la última sesión del Concejo Deliberante dejó varios episodios que merecen ser observados con atención.

Uno de los temas que generó mayor debate fue el proyecto de Ordenanza enviado por el Ejecutivo Municipal, referido a convenios de colaboración con cinco sindicatos de Bragado para la cesión de terrenos fiscales destinados a la construcción de viviendas para sus afiliados.
Entre las organizaciones mencionadas se encuentran SUTERH, UATRE, SEM —Sindicato de Empleados Municipales—, Sindicato de Trabajadores Municipales y ATE.
El proyecto había sido cuestionado desde la oposición por diferentes motivos, entre ellos, el escaso tiempo transcurrido desde su ingreso al Concejo, ya que había sido presentado el día martes y pretendía ser tratado apenas 48 horas después.
Al momento de la votación se produjo un empate y todo indicaba que sería necesario recurrir al doble voto de la Presidencia. Sin embargo, la concejal Daniela Monzón, de La Libertad Avanza, realizó una observación que terminó modificando el escenario.
Monzón puso sobre la mesa el artículo 56 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, que establece que, cuando un municipio cede bienes municipales a título gratuito, se requiere el voto de los dos tercios de la totalidad de los concejales para su aprobación.
Luego de un cuarto intermedio, el presidente del Concejo Deliberante, Mauricio Yaffaldano, reconoció que la observación realizada por Monzón era correcta. De esta manera, el proyecto finalmente fue desaprobado por mayoría.
Un hecho inédito
Pero la sesión dejó además otro episodio llamativo.
Había tres proyectos relacionados con la Red Vial, y uno de ellos tenía como autora a Daniela Monzón. La concejal solicitó que su iniciativa regresara a comisión para continuar con su análisis.
Sin embargo, el oficialismo, acompañado nuevamente por el voto de la libertaria Sabrina Gulino, se opuso a que el proyecto volviera a comisión.
Ante el empate, fue necesario recurrir al doble voto de la Presidencia, por lo que el expediente debió ser tratado en el recinto. Finalmente, cuando llegó el momento de la votación, el proyecto fue rechazado con el voto del oficialismo y el acompañamiento de Sabrina Gulino.
Se trató de una situación poco habitual: por primera vez, al menos en lo que se recuerda dentro del Concejo Deliberante local, un pedido para que un proyecto regresara a comisión fue rechazado mediante una votación.
Son esas situaciones que, sesión tras sesión, van mostrando cómo se mueve el tablero político dentro del Concejo Deliberante de Bragado.
¿Un concejal más para el oficialismo?
Y en medio de estos movimientos aparece otro dato político que no pasa desapercibido.
Sin buscarlo, el oficialismo local parece haber sumado, al menos temporalmente, un voto más dentro del Concejo: el de Sabrina Gulino, concejal de La Libertad Avanza.
La incógnita estará puesta en cuánto tiempo puede mantenerse este nuevo escenario.
Si finalmente el concejal detenido debe dejar su banca, podría entrar en juego la aplicación del principio de paridad de género. En ese caso, quien asumiría el lugar sería Maximiliano Moragas, actual secretario administrativo del Concejo Deliberante.
Por ahora, son todas piezas que comienzan a moverse sobre el tablero político local.
Y el termómetro, lentamente, sigue subiendo.
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