Ante la falta de mantenimiento del sector, Mariano Marini se acercó con sus propias herramientas y cortó los yuyales que rodeaban uno de los pasos a nivel de mayor circulación de Bragado.

El paso a nivel ubicado en la intersección de las calles Alem y Moya es un sector de intenso tránsito en la ciudad de Bragado. Sin embargo, desde hace tiempo puede observarse una importante cantidad de yuyales altos a ambos costados de las vías, generando una situación que preocupa a quienes habitualmente transitan por el lugar.

De acuerdo con lo señalado, el mantenimiento de ese sector corresponde a Ferrocarriles. Ante la falta de respuestas y la quietud de la empresa, en esta oportunidad fue un vecino quien decidió tomar la iniciativa.

Se trata del contador Mariano Marini, quien se acercó al lugar con sus propias herramientas y comenzó a cortar los yuyos y limpiar los alrededores del paso a nivel.

Marini explicó que se trata de un lugar por el que circula mucha gente diariamente, entre ellos numerosos chicos que concurren a la Escuela N° 7, la Escuela Comercial y el Instituto Agrotécnico.

«Los chicos no tienen la culpa y tampoco pueden saber si el lugar le pertenece al ferrocarril o al Municipio. Lo importante es hacerlo», manifestó el vecino, dejando en claro que, más allá de determinar quién tiene la responsabilidad sobre el mantenimiento, lo prioritario es garantizar que el sector se encuentre en condiciones.

La presencia de yuyales de gran altura también genera preocupación por la posibilidad de que en el lugar haya roedores y reptiles, especialmente teniendo en cuenta la circulación permanente de vecinos y estudiantes.

No es la primera vez que Mariano Marini lleva adelante una iniciativa de estas características. En otras oportunidades también ha colaborado con la limpieza y el mantenimiento de escuelas y distintos sectores de la ciudad.

El gesto del vecino no deja de ser, además, un llamado de atención para quienes tienen la responsabilidad de mantener en condiciones los espacios que forman parte de la infraestructura ferroviaria.

Más allá de las responsabilidades que puedan corresponder, resulta destacable que un vecino haya decidido involucrarse, tomar sus herramientas y hacer aquello que considera necesario para mejorar un lugar que es utilizado diariamente por cientos de personas.

Desde este medio, nuestras felicitaciones al contador Mariano Marini por la iniciativa y, al mismo tiempo, el llamado de atención para quienes deberían ocuparse de que estos trabajos se realicen de manera periódica.