Accesibilidad en Bragado: una deuda pendiente con las personas con discapacidad
La discapacidad en Bragado sigue siendo uno de los temas pendientes, tanto de la actual gestión como de administraciones municipales anteriores.

Hay realidades que muchos vecinos no perciben simplemente porque nunca tuvieron que enfrentarlas. La falta de accesibilidad en la ciudad es una de ellas.
Para una persona que camina sin dificultades, una vereda rota, un escalón o la ausencia de una rampa pueden parecer detalles menores. Sin embargo, para alguien que utiliza una silla de ruedas o tiene movilidad reducida, esos mismos obstáculos pueden convertirse en barreras imposibles de atravesar.
En Bragado existen algunas rampas, principalmente en la zona céntrica, pero la ciudad está lejos de ser verdaderamente accesible. En muchos barrios no hay rampas en las esquinas y, en otros casos, las veredas se encuentran en mal estado o con múltiples obstáculos.
Como consecuencia, muchas personas con discapacidad motriz no pueden circular con normalidad. En ocasiones, la única alternativa es bajar a la calle y desplazarse por el asfalto, con el riesgo que esto implica frente al tránsito.
La problemática no se limita al espacio público. Numerosos comercios tampoco cuentan con accesos adecuados: escalones altos, entradas estrechas o la falta de rampas impiden, en la práctica, que algunos vecinos puedan ingresar. (para destacar los supermercados chinos, todos con acceso para discapacitados) y La Anónina.
Lo más preocupante es que estas dificultades también se repiten en espacios vinculados a la salud y la rehabilitación. Incluso en esos sectores, en algunos casos, ni siquiera las esquinas cercanas cuentan con rampas adecuadas, algo que debería ser prioritario.
La accesibilidad no es una cuestión estética ni un detalle urbanístico: es un derecho. En Argentina rige la Ley Nacional de Accesibilidad N.º 24.314, que establece la eliminación de barreras físicas en los espacios públicos.
Por eso, más temprano que tarde, este tema debería ocupar un lugar central en la agenda local. Una ciudad moderna no se mide solo por las obras que inaugura, sino por su capacidad de incluir a todos sus vecinos. Porque una ciudad que no puede ser recorrida por todos es, en definitiva, una ciudad incompleta.
En este sentido, vale recordar el trabajo del exconcejal Daniel Disanti, quien impulsó la reactivación de un proyecto de ordenanza que permitió, durante la gestión de Vicente Gatica, la construcción de varias rampas en zonas céntricas, atendiendo la necesidad de las personas con movilidad reducida.
Sin embargo, esas obras no tuvieron continuidad. Sería importante que desde el Concejo Deliberante se retome la iniciativa, con el objetivo de avanzar hacia una ciudad verdaderamente inclusiva, donde Bragado sea un lugar para todos y no solo para algunos sectores de la comunidad.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.