Berriochoa recordó un episodio clave del Concejo y reflexionó sobre una de las etapas más oscuras del país
La ex concejal María Teresa “Maite” Berriochoa, durante una actividad en el comité de la UCR de Bragado, hizo un repaso de hechos del pasado reciente, con especial foco en lo ocurrido durante los últimos 50 años.

Berriochoa, quien integró el Concejo Deliberante por el radicalismo, recordó un episodio de hace 38 años en el que el cuerpo legislativo local tuvo un rol destacado frente a una situación que generó fuerte impacto en la comunidad: la designación de un sacerdote señalado por su presunta vinculación con la represión.
En ese sentido, explicó que tanto los bloques del peronismo como del radicalismo, pese a las dificultades del contexto, lograron alcanzar un acuerdo político inspirado en los valores democráticos impulsados por el doctor Alfonsín. “No fue un error, estábamos convencidos de lo que hacíamos. Fue un momento muy difícil, con divisiones y fuertes dilemas de conciencia, pero aun así logramos consensuar y avanzar con un decreto, además de impulsar una marcha del silencio que contó con un amplio acompañamiento de la comunidad”, expresó.
En aquella oportunidad, las Madres de Plaza de Mayo participaron de la movilización, aunque lo hicieron sin integrarse formalmente a la convocatoria local, con el objetivo de no generar confusiones respecto al carácter de la protesta.

La llegada del sacerdote a Bragado generó un amplio rechazo social, a pesar de que la Iglesia insistía en su designación en la parroquia local, tras intentos fallidos en otras ciudades. “Sentíamos que su presencia podía alterar la tranquilidad que vivíamos en Bragado”, señaló.
Asimismo, recordó una reunión mantenida desde el Concejo con el religioso, sobre la cual afirmó: “Nos sentimos interpelados por él; en lo personal, nunca lo percibí como un hombre de fe”.
La ex concejal también rememoró que aquella postura adoptada tuvo consecuencias en su vida personal y en la de otros dirigentes, incluyendo intervenciones telefónicas y amenazas de acciones judiciales.
HISTORIA RECIENTE
Berriochoa reflexionó además sobre cómo fue cambiando la mirada con el paso del tiempo: “Lo que pensábamos en ese entonces difiere mucho de lo que comprendimos después. En 1976, muchos lo veían como un golpe más, dentro de una seguidilla de interrupciones institucionales, como la que había desplazado a una figura como Arturo Illia”.
“Cada pocos años se repetían estos quiebres y la sociedad, en cierta forma, los naturalizaba. Con el tiempo entendí que, en ese contexto, parte de la sociedad incluso reclamaba la intervención militar frente a la crisis política, y que desde el propio gobierno se impulsaban medidas extremas contra el terrorismo. Sin embargo, lo que ocurrió a partir de 1976 derivó en uno de los períodos más oscuros de nuestra historia, con desapariciones, apropiación de niños y saqueos”, concluyó.
La presidente de la UCR local, María Eugenia Gil, tuvo palabras de agradecimiento, para con Maite Berriochoa y que se haya acercado al Comité Radical «y contar la forma en que se vivió el Golpe de Estado y años más lo que significó declarar como No Grata al sacerdote Von Wernich quien hoy cumple una condena por los delitos de lesa humanidad, hasta el último día de su vida…».
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