– Fue elegido en una Asamblea por unanimidad

El peronismo de Bragado comenzó a moverse después de años de silencio, reuniones vacías y un Consejo del Partido Justicialista prácticamente inexistente. En las instalaciones del club del barrio 25 de Mayo, distintos sectores internos vienen reuniéndose con un mensaje claro: basta de un PJ paralizado y sin conducción política.

Las elecciones internas se realizarán en marzo y el escenario ya está claramente dividido. En Bragado hay dos sectores enfrentados. Por un lado, quienes pretenden sostener un esquema que durante años mantuvo al partido sin vida orgánica ni participación real. Por el otro, un espacio que decidió dar la pelea para recuperar el PJ y devolverle protagonismo político.

La presidencia del Partido Justicialista continúa formalmente en manos de Germán Marini, quien asumió tras la renuncia de Juan Manuel Chacón. Sin embargo, la falta de actividad del Consejo durante todo este tiempo es uno de los principales cuestionamientos que hoy hacen estallar la interna.

En este contexto, el sector que busca reflotar el peronismo local tomó una decisión contundente: no habrá acuerdos ni con el intendente Sergio Barenghi, quien expresó su intención de presidir el PJ, ni con Darío Duretti, hoy alineado políticamente con el jefe comunal. Lejos de negociar cargos o nombres, este espacio eligió confrontar.

Durante una asamblea realizada en la noche del este viernes, Gustavo Bartolomé fue proclamado por unanimidad como candidato a presidente del Partido Justicialista por este sector. Bartolomé fue quien comenzó a convocar a afiliados y también a quienes fueron desafiliados de manera poco clara y nunca debidamente explicada, una práctica que hoy vuelve a ser cuestionada puertas adentro del partido.

No es la primera vez que Bartolomé ocupa la presidencia del PJ local. En su momento reemplazó al renunciante doctor Daniel Jáuregui Lorda (de la Escudería Duretti) y fue durante su gestión cuando el partido, tras años de letargo, volvió a tener actividad política, debate interno y presencia pública, hasta la finalización de su mandato.

Durante demasiado tiempo, el peronismo bragadense se mantuvo en un estado de absoluta pasividad: sin pronunciamientos, sin debate y sin conducción visible. Una quietud tan profunda que muchos afiliados ni siquiera sabían quién estaba al frente del partido.

Hoy ese escenario parece haber cambiado. El peronismo despertó, la interna está lanzada y el enfrentamiento es abierto. De aquí a marzo no habrá tregua y, según admiten desde ambos sectores, la posibilidad de un acuerdo está completamente descartada.